Neues Rathaus

Cuando miras por primera vez la fachada del Neues Rathaus (Nuevo Ayuntamiento) en Múnich, es difícil creer que este edificio neogótico de casi 100 metros de largo no sea medieval. Con sus torres puntiagudas, gárgolas satíricas y una ornamentación que parece sacada de un cuento de hadas germánico, este palacio municipal construido entre 1867 y 1909 engaña incluso a viajeros experimentados. Pero hay algo más allá de su aspecto de postal: aquí es donde el FC Bayern celebra sus títulos desde el balcón principal, donde se esconde una de las bibliotecas más bellas de Alemania, y donde cada día a las 11:00 y 12:00 se congrega una multitud para ver el Glockenspiel, el carrillón más grande de Alemania. Esta guía te llevará más allá del espectáculo turístico para descubrir los rincones que incluso muchos muniqueses desconocen.
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Un edificio que nació de la polémica
La historia del Neues Rathaus comienza con una necesidad práctica y acaba en controversia arquitectónica. A mediados del siglo XIX, el Altes Rathaus (el ayuntamiento medieval que todavía está en pie, a unos metros hacia el este de la plaza) se había quedado pequeño para una ciudad en crecimiento explosivo. La solución fue demoler 24 casas burguesas y construir un edificio monumental.
El problema surgió con el estilo. Múnich es una ciudad tradicionalmente barroca y rococó, pero el joven arquitecto Georg von Hauberrisser, de apenas 25 años cuando ganó el concurso, propuso un diseño neogótico inspirado en los ayuntamientos de Bruselas y Viena. La idea era igualar el esplendor de otras capitales europeas, aunque para ello hubiera que importar un estilo ajeno a Baviera.
La construcción se desarrolló en tres fases hasta 1909. Hoy, el edificio sigue siendo la sede administrativa del alcalde y del consejo municipal de Múnich, lo que significa que no es solo un monumento, sino un edificio gubernamental activo.
Los detalles que cuentan historias
Si te acercas con binoculares, descubrirás que las gárgolas no son monstruos genéricos sino caricaturas de los concejales de la época que discutían constantemente con Hauberrisser. Incluso hay una estatua del propio arquitecto contemplando su obra. Este tipo de humor arquitectónico era la forma que tenían los artesanos medievales (y los que los imitaban) de dejar su firma irónica.
En el suelo del patio interior encontrarás un laberinto pavimentado que marca el lugar exacto donde cayó una bomba durante la Segunda Guerra Mundial. El edificio sufrió daños menores comparado con otros símbolos de la ciudad, y fue restaurado meticulosamente tras la contienda.
El Glockenspiel: cómo verlo sin dolor de cuello
El carrillón del Neues Rathaus es probablemente el motivo por el que estás leyendo esto. Con 43 campanas y 32 figuras de tamaño casi real, es el más grande de Alemania y uno de los mayores de Europa. Pero para disfrutarlo necesitas conocer algunos trucos.
Los horarios que importan
El Glockenspiel funciona con un horario fijo:
- 11:00 y 12:00 todos los días del año
- 17:00 solo de marzo a octubre
- 21:00 cada noche: un show secreto que la mayoría de turistas se pierde
A las 11 y 12, la plaza se convierte en un hormiguero humano. Si llegas 10 minutos antes, ya será difícil encontrar un buen sitio. Nuestra recomendación: el horario de las 17:00 tiene menos aglomeración y, además, la luz del atardecer ilumina mejor las figuras doradas del carrillón.
Dónde colocarte
Aquí está el error que comete el 90% de los visitantes: se plantan justo debajo de la torre. Resultado: 15 minutos mirando hacia arriba con el cuello en tensión máxima y una perspectiva pésima de las figuras.
El mejor spot es retroceder hacia la Mariensäule (la columna de María en el centro de la plaza) o cerca de la tienda Apple en la esquina suroeste. Desde ahí tienes una vista frontal completa sin forzar el cuello, y puedes ver tanto el nivel superior como el inferior del carrillón.
Qué representa el espectáculo
El carrillón narra dos historias en dos niveles:
Nivel superior (La boda y la justa): Representa la boda del duque Guillermo V con Renata de Lorena en 1568. Incluye un torneo medieval donde el caballero bávaro (con los colores azul y blanco de Baviera) siempre derriba al caballero de Lorena (rojo y blanco). Es propaganda regional disfrazada de entretenimiento.
Nivel inferior (La danza de los toneleros): Muestra el Schäfflertanz, una danza tradicional que según la leyenda comenzó en 1517 cuando los toneleros salieron a bailar por las calles para animar a la población a salir de sus casas tras una epidemia de peste. Esta danza se repite cada siete años en Múnich (la próxima será en 2026, así que si lees esto en el momento adecuado, podrías ver la versión real en las calles).
El show completo dura entre 12 y 15 minutos. Las figuras se mueven muy despacio, algo que decepciona a quienes esperan la rapidez de un parque temático. Pero esa lentitud mecánica es parte del encanto analó gico de un mecanismo centenario.
El secreto de las 21:00
A esta hora no verás el espectáculo completo. En su lugar, aparecen dos figuras especiales en las ventanas laterales de la torre: un vigilante nocturno (Nachtwächter) que toca su cuerno y un ángel de la guarda que bendice al Münchner Kindl (el niño monje, símbolo de Múnich) para que se vaya a dormir.
Es un momento mucho más íntimo y poético que el show diurno, y prácticamente ningún turista está al tanto. Si pasas por Marienplatz después de cenar, echa un vistazo a las 21:00 en punto.
Subir a la torre: vistas con ascensor incluido
La torre del Neues Rathaus alcanza 85 metros de altura y ofrece vistas panorámicas de 360 grados sobre Múnich. El precio de entrada es de 6€ para adultos (3€ para estudiantes, jubilados y niños de 6 a 18 años; menores de 6 entran gratis).
El horario es de 10:00 a 19:00 todos los días, con última subida aproximadamente a las 18:45. Cierra en días festivos importantes como Navidad y Año Nuevo.
La gran ventaja: el ascensor
A diferencia de su rival fotogénico, la iglesia de San Pedro (Alter Peter) al otro lado de la plaza, el Neues Rathaus tiene ascensor. Solo necesitas caminar unos pocos escalones hasta llegar al elevador, lo que lo convierte en la opción ideal para personas con movilidad reducida, familias con niños pequeños o simplemente para quienes no quieren subir 300 escalones.
Sin embargo, hay una ironía que debes conocer: desde la torre del Neues Rathaus ves toda la ciudad, pero no ves el propio edificio. La foto icónica de postal del ayuntamiento con su fachada neogótica completa se toma desde la torre de San Pedro, no desde aquí. Si tienes que elegir entre las dos torres y lo que quieres es fotografiar el ayuntamiento, sube a Alter Peter (eso sí, prepárate para los escalones). Si prefieres comodidad y una vista general de Múnich, este es tu sitio.
Qué verás desde arriba
En días despejados, las vistas alcanzan hasta los Alpes bávaros al sur. Identificarás fácilmente las cúpulas gemelas de la Frauenkirche (la catedral), el Viktualienmarkt con sus puestos de colores, y el Englischer Garten extendiéndose hacia el norte como una mancha verde interminable.
La mejor hora para subir es por la mañana temprano o al atardecer. Evita el mediodía en verano, cuando el sol cae a plomo y la bruma de calor difumina el horizonte.
El patio interior: un refugio oculto
Después de soportar el bullicio de Marienplatz durante el Glockenspiel, entra al Prunkhof (patio interior) del ayuntamiento. Muchos turistas ni siquiera saben que existe.
Este patio neogótico, con sus arcos apuntados, vidrieras y fuentes, parece transportado desde un colegio de Oxford o un castillo de cuento bávaro. Es sorprendentemente tranquilo, incluso cuando la plaza exterior es intransitable. El acceso es gratuito en horario de oficina (lunes a viernes de 8:00 a 20:00).
En el subsuelo del patio está el Ratskeller, uno de los restaurantes históricos más grandes de Múnich, con capacidad para cientos de comensales y una carta de comida bávara tradicional. Si buscas un lugar donde probar schweinsbraten (asado de cerdo) o käsespätzle (pasta de queso) en un ambiente que parece una cripta medieval, este es tu sitio.
La biblioteca más bella de Alemania (si logras entrar)
Escondida dentro del Neues Rathaus se encuentra la Juristische Bibliothek (Biblioteca Jurídica), considerada una de las más hermosas de Alemania. Estilo Art Nouveau con escaleras de caracol de hierro forjado, balcones de madera tallada y techos abovedados. Apareció en películas como Cabaret y La historia interminable II.
El problema es que es una biblioteca de trabajo activa, no un museo. Los bibliotecarios son estrictos con los turistas ruidosos, y a veces restringen el acceso si hay estudiantes trabajando. No está garantizado que puedas entrar por tu cuenta, pero puedes intentarlo en horas tranquilas (mejor a media mañana de lunes a viernes) o reservar un tour oficial del ayuntamiento que incluya la biblioteca.
Si logras acceder, mantén el silencio absoluto y respeta las normas. Recuerda que no estás en una atracción turística sino en un espacio académico funcional.
El balcón del FC Bayern: fútbol y gloria
Si eres aficionado al fútbol, reconocerás el balcón principal del Neues Rathaus de las celebraciones del FC Bayern München. Cada vez que el equipo gana la Bundesliga o la Champions League, la plantilla y el cuerpo técnico salen a este balcón a saludar a decenas de miles de aficionados que llenan Marienplatz.
Esas imágenes de jugadores levantando trofeos con el ayuntamiento neogótico de fondo se han vuelto icónicas en el mundo del fútbol. Si visitas Múnich durante una celebración deportiva, prepárate para una plaza completamente cerrada y un ambiente eufórico.
Información práctica para tu visita
Cómo llegar: El Neues Rathaus está en el epicentro de Múnich, en Marienplatz 8. Llegar es facilísimo:
- S-Bahn: Todas las líneas principales (S1-S8) paran en Marienplatz
- U-Bahn: Líneas U3 y U6, parada Marienplatz
- A pie: 15 minutos caminando desde la Estación Central (Hauptbahnhof)
No intentes llegar en coche. Marienplatz es zona peatonal estricta, y los aparcamientos cercanos están casi siempre llenos y son caros.
Qué hay cerca:
- Mariensäule (Columna de María): Justo enfrente, el centro topográfico de Baviera
- Iglesia de San Pedro (Alter Peter): A 150 metros, la mejor vista para fotografiar el ayuntamiento
- Viktualienmarkt: A 300 metros, el famoso mercado de comida al aire libre
- Frauenkirche: A 350 metros, la catedral con sus cúpulas de cebolla
- Spielzeugmuseum (Museo del Juguete): A 50 metros, en la torre del Altes Rathaus
Mejor época para visitar: Diciembre es mágico si no te importan las multitudes. El Christkindlmarkt (mercado navideño) se instala en Marienplatz y en el patio del ayuntamiento, y el ambiente es de postal. Pero prepárate para una masificación extrema.
Si prefieres tranquilidad, visita entre marzo y junio o en septiembre-octubre. Evita el Oktoberfest (finales de septiembre-principios de octubre) si no quieres lidiar con hordas de turistas.
Errores que debes evitar
Confundir los dos ayuntamientos: El Neues Rathaus (neogótico, donde está el carrillón) no es lo mismo que el Altes Rathaus (el blanco, más sencillo, al lado este de la plaza). Muchos viajeros piensan que el Altes parece más moderno por su reconstrucción simple, cuando en realidad es el verdaderamente medieval. El Neues, pese a su aspecto antiguo, data de finales del siglo XIX.
Esperar el carrillón a cualquier hora: Solo funciona a las 11:00, 12:00 y (en verano) 17:00. He visto turistas esperando a las 13:00 o 14:00 pensando que sonará cada hora. No lo hace.
Subir a la torre esperando ver el edificio: Ya lo dijimos, pero lo repetimos porque es un error frecuente: desde la torre ves la ciudad, no el propio ayuntamiento. Para esa foto necesitas subir a Alter Peter.
Tips de fotógrafo
El mejor momento para fotografiar la fachada es por la mañana, cuando el sol ilumina directamente la piedra caliza y realza los detalles. Por la tarde queda en contraluz.
Si tienes un teleobjetivo, úsalo para capturar las expresiones de las figuras del carrillón y las gárgolas satíricas. Desde el nivel del suelo con un angular no verás esos detalles.
La escalera de caracol interior (Treppenhaus) del ayuntamiento es muy fotogénica y de acceso libre en horario de oficina. Busca la entrada lateral por el patio.
Más allá del turismo: un edificio vivo
A diferencia de muchos monumentos que son solo eso, monumentos, el Neues Rathaus es un organismo político vivo. Aquí se toman decisiones sobre el futuro de una de las ciudades más ricas de Europa. Los lunes por la mañana, verás funcionarios entrando con maletines, concejales debatiendo en las salas, y el alcalde trabajando en su despacho.
Esa mezcla entre función administrativa y atractivo turístico es parte de su encanto. No es un decorado congelado en el tiempo, sino un espacio donde la historia y el presente se superponen cada día.
Una última parada antes de seguir explorando
Si el Neues Rathaus te ha conquistado, considera hacer el tour oficial del ayuntamiento que organiza la ciudad (verifica disponibilidad en la oficina de turismo ubicada en la planta baja del edificio). Estos tours incluyen acceso a salas y espacios que normalmente están cerrados al público, como la sala de plenos y, con suerte, la biblioteca jurídica.
Y cuando salgas del edificio, no te alejes todavía de Marienplatz. El Viktualienmarkt está a cinco minutos andando y es perfecto para un almuerzo de salchichas artesanales y cerveza local. Desde allí, puedes caminar hasta la Frauenkirche y perderte en el laberinto de callejuelas del casco antiguo que rodean esta plaza que, durante siglos, ha sido el corazón palpitante de Múnich.
Fotografía principal de Lerdsuwa, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
