Marienplatz

Hay plazas que son simplemente bonitas, y hay plazas que son el pulso de una ciudad entera. Marienplatz pertenece a la segunda categoría. Desde 1158, este espacio ha sido testigo de mercados medievales, epidemias, guerras, reconstrucciones y celebraciones. Hoy es el punto de encuentro indiscutible de Múnich, donde convergen líneas de metro, calles comerciales, turistas con la cabeza hacia arriba esperando el espectáculo del carillón y muniqueses tomando un café sin prisas. Si Múnich tuviera un ombligo geográfico y espiritual, sería aquí: de hecho, todas las distancias de carreteras en Baviera se miden desde la columna que se alza en su centro.
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El alma histórica de Múnich
Marienplatz no siempre llevó el nombre de María. Cuando Enrique el León fundó Múnich en 1158, este espacio era simplemente "Markth" (Mercado), el lugar donde se comerciaba con sal y granos. Durante siglos se conoció como Schrannenplatz (Plaza del Mercado de Granos), un hervidero de comerciantes, toneleros y buhoneros.
El cambio de nombre llegó en 1854, tras una devastadora epidemia de cólera. Los muniqueses, agradecidos por haber sobrevivido, rebautizaron la plaza en honor a la Virgen María, cuya columna ya presidía el espacio desde 1638.
La Mariensäule: el punto cero de Baviera
En el centro de la plaza se alza la Mariensäule (Columna de María), erigida en 1638 para celebrar el fin de la ocupación sueca durante la Guerra de los Treinta Años. No es un simple monumento decorativo: desde aquí se miden oficialmente todas las distancias de carreteras en Baviera.
En su base, cuatro angelitos de bronce luchan contra cuatro bestias que representan las desgracias históricas de la ciudad: el león (Guerra), el basilisco (Peste), el dragón (Hambre) y la serpiente (Herejía). Es un recordatorio de que esta plaza ha sobrevivido a todo.
Destrucción y renacimiento
Aunque la arquitectura te transporta al medievo, gran parte de lo que ves es una cuidadosa reconstrucción. Los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial devastaron el centro de Múnich, incluyendo el Altes Rathaus (Antiguo Ayuntamiento), que tuvo que ser prácticamente reconstruido desde los cimientos. Caminar por Marienplatz hoy es caminar por un testimonio de resiliencia.
El Glockenspiel: mucho más que un reloj turístico
Admitámoslo: vienes a Marienplatz por el Glockenspiel (carillón) del Neues Rathaus. Y deberías. Pero hay que saber algunas cosas para no acabar decepcionado.
Los horarios que importan
El carillón no suena cada hora, como muchos turistas creen. Solo funciona a las 11:00 y 12:00 durante todo el año, con un show adicional a las 17:00 entre marzo y octubre. Llega con 15 minutos de antelación si quieres un buen sitio; a las 11:55 ya encontrarás una muchedumbre con el cuello torcido mirando hacia arriba.
El espectáculo dura aproximadamente 12 minutos y cuenta dos historias del siglo XVI mediante 43 campanas y 32 figuras de tamaño natural. En la parte superior, caballeros montados recrean el torneo de justas celebrado en 1568 durante la boda del duque Guillermo V con Renata de Lorena. Spoiler: el caballero bávaro (escudo blanco y azul) siempre gana sobre el de Lorena. Es una "trampa" mecánica patriótica que los muniqueses mantienen con orgullo.
En la parte inferior, aparece el Schäfflertanz (Danza de los Toneleros), quienes según la tradición salieron a bailar en las calles en 1517 para animar a la población aterrada tras la plaga bubónica. Esta danza todavía se representa en vivo cada siete años en Múnich.
El secreto de las 21:00
Aquí va algo que la mayoría de guías no te contarán: hay un tercer espectáculo a las 21:00, mucho más íntimo y desconocido. En lugar del bullicio diurno, aparece un sereno nocturno (Nachtwächter) y un Ángel de la Paz que "bendicen" al Münchner Kindl (el niño monje, símbolo de la ciudad) para que se vaya a dormir, acompañados de música de Brahms y Wagner. La plaza está casi vacía, la luz es cálida y la experiencia, francamente mágica.
Dónde verlo (sin dolor de cuello)
No te quedes en medio de la plaza mirando hacia arriba como todos. Tu cuello te lo agradecerá. Opciones mejores:
- Café Glockenspiel (en el lateral de la plaza): vistas a nivel de los muñecos desde una terraza climatizada
- Hugendubel (librería frente al ayuntamiento): cafetería en el 3º o 4º piso con vistas perfectas y sin aglomeraciones
- Torre del Alter Peter (Iglesia de San Pedro): la foto icónica de Marienplatz con el ayuntamiento completo en el encuadre
Los dos ayuntamientos: cuidado con la confusión
Esto desconcierta a muchos visitantes: el edificio que parece medieval es el nuevo, y el que parece más sencillo es el antiguo. Sí, has leído bien.
Neues Rathaus (Nuevo Ayuntamiento)
El impresionante edificio neogótico que domina el lado norte de la plaza es el Neues Rathaus, construido entre 1867 y 1909. Su fachada está repleta de detalles: 400 esculturas, gárgolas grotescas y, en la esquina suroeste, el Wurmeck, un dragón de bronce que escala el edificio. Según la leyenda local, este dragón trajo la peste a la ciudad y fue abatido de un cañonazo.
Puedes subir a la torre (ascensor disponible, unos 7€) para una vista de 360 grados sobre Múnich. Horario general: lunes a sábado de 10:00 a 19:00, domingos con horario reducido.
Altes Rathaus (Antiguo Ayuntamiento)
El edificio más discreto en el lado este de la plaza es el verdadero veterano: el Altes Rathaus data del siglo XV, aunque lo que ves hoy es una reconstrucción fiel tras los bombardeos. Su torre blanca alberga el Museo del Juguete (Spielzeugmuseum), con entrada alrededor de 6€.
Curiosidades que solo los locales conocen
La estatua de Julieta: Detrás del Altes Rathaus, en el lado que da al Viktualienmarkt (Marienplatz 15), hay una estatua de Julieta Capuleto, regalo de la ciudad hermana de Verona. La tradición local dice que tocar su seno derecho trae suerte en el amor. No seas tímido; está pulido por miles de manos esperanzadas.
Lavado de carteras: Cada Miércoles de Ceniza, el alcalde de Múnich y los ciudadanos sumergen sus carteras vacías en la Fischbrunnen (Fuente de los Peces) para asegurar que el dinero no falte durante el año. Es una tradición llamada Geldbeutelwaschen que data del siglo XVI.
Los cuatro putti luchadores: Observa bien la base de la Mariensäule. Los cuatro querubines no están ahí solo por decoración; cada uno lucha ferozmente contra una bestia específica que atormentó la ciudad en diferentes épocas.
Información práctica para tu visita
Cómo llegar
Marienplatz tiene su propia estación de metro/tren, que es el nudo de transporte más importante de Múnich. Líneas que paran aquí:
- S-Bahn: S1, S2, S3, S4, S6, S7, S8 (conectan directamente con el aeropuerto y la Estación Central)
- U-Bahn: U3 y U6
Desde la Hauptbahnhof (Estación Central), son apenas 2 paradas en S-Bahn (unos 3 minutos) o 15-20 minutos a pie por la zona comercial Neuhauser Straße/Kaufingerstraße, que ya de por sí merece el paseo.
No se te ocurra venir en coche. El centro es zona peatonal y los parkings cercanos son carísimos y están siempre llenos.
Mejor momento para visitarla
La plaza está abierta las 24 horas, pero la experiencia cambia radicalmente según cuándo vengas:
- Para fotos sin multitudes: Antes de las 9:00 de la mañana. La luz es perfecta sobre la fachada del Neues Rathaus (que mira al sur) y puedes tener la plaza prácticamente para ti solo.
- Para el Glockenspiel: Las 11:00 es la hora clásica. Llega a las 10:45 si quieres buen sitio.
- Para magia navideña: Diciembre, cuando el Christkindlmarkt (Mercado de Navidad) transforma la plaza en un cuento de hadas iluminado. Eso sí, prepárate para no poder caminar.
- Para evitar: Mediodía de julio y agosto. Calor, multitudes, y largas esperas para todo.
Cuánto tiempo dedicar
Depende de tu estilo, pero calcula:
- 30 minutos: Ver la plaza, el Glockenspiel y seguir adelante
- 1-2 horas: Incluir subida a una torre (Alter Peter o Neues Rathaus) y paseo por los alrededores
- Medio día: Si coincide con el mercado navideño o si vas a explorar el Viktualienmarkt cercano
Accesibilidad
La plaza es completamente llana y pavimentada. La estación de metro tiene ascensores, aunque suelen estar congestionados en horas punta. La torre del Neues Rathaus tiene ascensor, lo que la hace más accesible que la de San Pedro (300 escalones, solo a pie).
Errores comunes de turistas (y cómo evitarlos)
- Esperar el carillón a cualquier hora. Ya lo sabes: solo 11:00, 12:00 y 17:00 (este último solo en temporada cálida). Confirma antes de plantarte ahí.
- Comer en los restaurantes de la plaza. Son trampas turísticas con precios inflados y comida mediocre. Camina 200 metros hacia el Viktualienmarkt y encontrarás comida bávara auténtica a precios razonables.
- Subir a la torre equivocada. Si subes al Neues Rathaus, no puedes fotografiar el propio ayuntamiento (estás dentro de él). Sube al Alter Peter para la vista postal de Marienplatz con el ayuntamiento en todo su esplendor.
- Descuidar tus pertenencias. Durante el espectáculo del Glockenspiel, los carteristas tienen su hora dorada. Mochila delante, móvil bien sujeto.
Qué hay cerca (para aprovechar el día)
Marienplatz es el punto de partida perfecto para explorar el centro de Múnich:
- Viktualienmarkt (200m al sur): Mercado de alimentos al aire libre con cervecería tradicional. Imprescindible para probar especialidades bávaras.
- Iglesia de San Pedro / Alter Peter (150m): Las mejores vistas de la ciudad. 306 escalones, pero valen cada uno.
- Frauenkirche (300m al noroeste): La catedral de Múnich con sus torres gemelas icónicas.
- Hofbräuhaus (450m): La cervecería más famosa (y turística) del mundo. Ve si quieres la experiencia, pero no esperes autenticidad.
- Residenz München (600m): El palacio de los duques de Baviera. Más de 130 habitaciones visitables.
Para fotógrafos: captura la esencia
El clásico: Sube a la torre del Alter Peter al atardecer. Necesitarás un teleobjetivo (70-200mm) para comprimir la escena y capturar los tejados rojos con las torres de la Frauenkirche al fondo.
El detalle: Usa un objetivo más largo (200-300mm) para fotografiar las gárgolas y el dragón Wurmeck en la esquina del Neues Rathaus. La textura de la piedra es espectacular con luz lateral.
Hora dorada: Entre junio y agosto, la fachada del ayuntamiento recibe una luz cálida preciosa entre las 19:00 y las 20:30.
Navidad: Si vienes en diciembre, llega al amanecer (antes de las 8:00) para capturar el mercado navideño con las luces aún encendidas y sin gente.
El centro que nunca duerme
Marienplatz no es un destino en sí mismo; es el punto de partida, el lugar de reencuentro, el espacio donde todo muniqués ha quedado alguna vez diciendo "nos vemos en la Mariensäule". Es caótica en verano, mágica en Navidad, tranquila al amanecer y siempre, siempre, el corazón que bombea vida al resto de la ciudad.
Ven a ver el carillón, sí, pero quédate para observar cómo los locales cruzan la plaza con prisa de camino al trabajo, cómo los músicos callejeros compiten por espacio, cómo las palomas conocen mejor que nadie dónde encontrar migas. Esa es la verdadera Marienplatz: no la postal, sino el escenario donde Múnich sigue escribiendo su historia todos los días.
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Fotografía principal de Münchner89, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
